Editorial

                                                                    


 

El primer editorial de nuestra publicación, Volumen I, Número 1, 1988

enemos la convicción de que muy raras veces la creación de un nuevo órgano publicitario obedece a motivos que no estén profundamente ubicados en el escorzo mismo de alguna urgencia o necesidad primaria. La amplia gama de tales necesidades, va de lo comunitario, a lo social, pasando por lo político y lo meramente especulativo. Pero hay una otra categoría que roza casi todos esos aspectos y se sitúa en una otra perspectiva que es a la vez mas amplia y mas lata. Mas amplia porque se desliga de las limitaciones que impone un cierto tipo de actitud, y mas lata porque se vincula a algo específico que surge como una exigencia secundaria. Estamos hablando de la necesidad intelectual que si bien puede nacer del seno mismo de la comunidad, o como fruto de una actitud política o como resultado de la imposiciones que hace la sociedad en que vivimos, no por eso abandona esa perspectiva desde la cual se domina todo el panorama que se presenta delante. Las necesidades intelectuales siempre han sido primarias porque no reconocen paliativos ni substitutos en el momento de satisfacerlas. Tampoco reconocen dilaciones.

Fruto de una necesidad intelectual es la idea de hacer circular periódicamente una publicación donde se pueda encontrar todo menos la paliación de que hablábamos y donde no se substituya el remedio específico por el espúreo. En este sentido, "GACETA IBEROAMERICANA" es una ponencia antes que otra cosa. Su intención subconsciente, si se quiere, es desligarse del acontecer y abrazarse a lo intemporal. Su vocación es , por consiguiente, algo lindante con la creatividad, y esa creatividad no puede ni podrá supeditarse a las limitaciones de lo que hoy acontece. El mandato primario que obedezca será inclinarse decididamente por las cosas imperecederas, por los valores fundamentales, por las creencias básicas, por las ideas puras. Esta concepción que no es necesariamente especulativa, aplicada a una publicación destinada a circular entre un público receptivo, se sale naturalmente de los marcos impuestos por lo estrictamente periodístico. Por eso evitamos, por el momento, situarnos en un ángulo francamente periodístico. Quizá también lo hagamos en el futuro.

De uno u otro modo, cobijados por esas sanas intenciones, salimos a la luz del día en momentos en que las dilaciones las harían menos efectivas. Desde el punto de vista objetivo, nos proponemos cumplir dos cosas que consideramos básicas, a la vez que sencillas : ofrecer a los lectores un material donde exista una suerte de cobertura de las mejores manifestaciones del espíritu, vistas e interpretadas con ayuda de una perspectiva esencialmente latina, en el seno de una sociedad esencialmente anglosajona. Para ello enfatizaremos en el uso de nuestro bello idioma materno y sus infinitas inflexiones. Por otra parte, ofreceremos un medio de expresión a todos quienes escriben en español, sean escritores de oficio ó aficionados, consagrados o principiantes, a fin de que ellos puedan participar del libre juego de ideas que reina en este hospitalario país. Los induciremos a expresarse, como debiera ser, en su propia lengua materna. Desde el punto de vista de la creatividad, estimularemos a todos quienes quieran exteriorizar sus preocupaciones y urgencias , sus dudas y convicciones o simplemente los invitaremos transmitir sus experiencias usando el siempre eficaz vehículo del pensamiento.

De una manera poco ruidosa, pero no por eso menos efectiva, al buscar el cumplimiento de esas metas inmediatas, estimularemos el anhelo vital de preservar y cuidar nuestra fisonomía y nuestra identidad. Que ambas cosas englobando, si se quiere, nuestro modo íntimo de ser, - no nuestra conducta- nuestra clara posición frente a la historia y ante el choque de culturas que espectamos, abarcando también nuestra verdadera envergadura y significación como integrantes -forzosos integrantes diríamos- de esta sociedad multiforme y polivalente, que ambas cosas, repetimos , no pierdan su pureza por obra de la defección o de la inercia. Tenemos muchos motivos para estar orgullosos de ser como somos . Tenemos sobrados motivos para vanagloriarnos de nuestros ancestros y de nuestra estirpe. Tenemos justificables anhelos de seguir permaneciendo de ese modo y no de otro. Luchemos contra la absorción lenta de las culturas . Contra la alienación, contra la intolerancia. Seamos consecuentes con los valores que nos legó la historia y su devenir, seamos consecuentes con nuestros antiguos legados y con nuestra viejas tradiciones. Seamos consecuentes con nosotros mismos....

Así en forma somera queda expuesta nuestra profesión de fe, que es propiamente la de "GACETA IBEROAMERICANA" que a partir de hoy existirá mientras hayan arrestos de valor y perseverancia en sus gestores y, sobre todo, mientras haya eso que se llama receptividad, afinidad o simplemente simpatía por parte de ese supremo tribunal que se llama público lector.

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